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Terra
La Coctelera

14 Marzo 2011

Tercer capítulo

14 mar 11

Me desperté a tiempo para ir al colegio. Un milagro, porque siempre me quedaba dormida. Eso es lo que pasa cuando no tenés razones para despertarte: como reírte con tus amigos, ver a ese chico especial, o una gran salida después del colegio. Sin embargo, parecía que yo sí tenia una razón…

Asesinar a Austin.

Bueno, no asesinarlo, pero cuestionarlo hasta que esté satisfecha alcanzaría. Como en la única clase que teníamos juntos ayer se fue rapidísimo del aula, antes de que pudiera alcanzarlo, hoy iba a preguntarle qué pasó esa noche. Esa noche en la que perdí a mis amigos y a mi novio.

No es que no hayamos hablado de eso. Lo hablamos, con Molly, Gina y Austin. Más bien lo lloramos… pero todos queríamos intentar de seguir con nuestra vida normalmente, más allá que cuatro amigos estén presos, uno internado y una muerta. Porque si vos no podes pensar que tu vida es genial, por lo menos les das el gusto a las personas de que ellos sí puedan pensar eso.

Así que Nick me había dicho que le pregunte a Austin que había pasado. Aunque me pareció que no era que quería demostrarme algo, sino que en realidad, Nick tenia esa seria duda. Yo también, porque Austin no nos había dicho que el había estado con ellos antes del “incidente”. Igual, tampoco es que le creyera a Nick.

Cuando entré al colegio no vi a Damon. Me sorprendí a mi misma desilusionándome. Pero me centré en mi objetivo y luego de caminar por los pasillos  divisé a mi amigo.

-Austin!- él no me escuchaba. –eh!
-Rose, hola- me saludó cortantemente y siguió caminando. Yo lo alcancé.
-Podrías haber llamado ¿no? – le dije
-No soy el único de nosotros que tiene un botón verde en el celular, podrías haber llamado vos también.- me contestó sin siquiera mirarme
-Y lo hice, podrías haber atendido presionando ese botón mágico del que hablás ¿no?
-Prefería estar solo.
-Necesito hablar con vos.
-Dime- me dijo mientras no paraba de caminar.
-Hablé con Nick, antes de que lo llevaran al reformatorio, cuando estaba detenido,y… me dijo que vos estabas ahi antes de que "se les ocurriera robar el kiosco ". ¿Qué pasó?- le pregunté
-Si, yo estaba ahí
-Entonces…¿qué pasó?- le presioné
-Yo, no lo sé. No vi nada, estábamos caminando y yo me demoré atendiendo una llamada, después apareció Molly, la saludé, y cuando iba a seguir caminando ellos ya no estaban.
-Pero el afirma que estabas con ellos
-Si, lo estaba. Pero después no, se esfumaron.
-Ok, gracias… ¿cómo lo llevas?
-¿Hace falta responderte? Estoy solo.- me dijo con tristeza. Se froto la cara y se despeinó su pelo rubio como si no hubiera dormido toda la noche y quisiera sacarse el sueño de encima. Sin embargo yo sabía que no era el sueño lo que lo fatigaba.
-Estas solo porque vos queres. No puedes quejarte de algo que vos mismo elegiste
-Si, si puedo. Mis elecciones no son de lo más correctas siempre.
-¿A que te referis?- le pregunté, pero Molly se acercó y cortó nuestra conversación.
-Chicos… voy a … ir al hospital a ver a Luke al anochecer, ¿me acompañan?- nos preguntó a los dos.
- Yo no puedo- dijo Austin, que por fin habia parado de caminar.
- Yo quisiera, pero mañana hay escuela, el hospital queda lejos de mi casa, llegaría tarde, lo sabés- le respondí apenada por no poder ir.
- No, mañana es feriado.
-Ah, es cierto, Día de la Provincia, entonces sí.- en ese momento me di cuenta que estaba realmente mal. Ya me había olvidado siquiera de algo tan bueno como los feriados.
-Bueno, ¿te paso a buscar a las seis y media?
-Claro- acepté.

Me puse unos jeans y una remera. Nada, más y nada menos. Antes me preocupaba más por como me veía. Pero cuando se compara el problema de “no haber combinado bien la ropa” con el de “mi novio y amigos están presos, mi amiga muerta, Luke internado y Austin ni me habla”, te das cuenta que hay cosas por las que no vale la pena preocuparse, porque eso no es ocuparse.

Molly apareció en la puerta con su auto. Bueno, primero que todo, yo no lo clasificaría como auto, porque  creo que hasta una bicicleta va más rápido. Y segundo es de sus padres. Si fuera suyo, ni siquiera me habria pasado a buscar porque ya lo habria destruido ya que acaba de sacar la licencia. Pero, como es mi mejor amiga, me arriesgo a morir en un accidente automovilistico con tal de hacerla feliz.

Después de una larga conversación, me preguntó por Damen.

-Y ese chico nuevo…? Te vi hablando con él y me contó un pajarito que se andaban mandando mensajitos- me dijo Molly intentando de sacarme algo. Era obvio que a ella le parecia hermoso

- ¿Qué pajarito?- le pregunté

-Ah no se, es secreto. Nunca lo vas a saber

- Austin, no?

- Si -.-

-Es buena onda, aparte que me defendió de unos imbeciles- le expliqué recordando el momento.

-Mmm… entonces es el chico nuevo, pero eso no significa nada por que además es tierno, sexy, lindo y bueno?. Es el hombre perfecto. – me dijo mientras me sonreía malvadamente.

Yo ya sabía lo que se me venia. Discurso en tres, dos uno...

-Aha, me refiero a que o podes no olvidar a Nick y seguir completamente enamorada de él aunque haya pasado eso o empezar una nueva historia con él.

-No quiero elegir.

-No podes tener lo mejor de los dos mundos. No sos Hannah Montana. Además, ya paso bastante tiempo desde el incidente. Que le justicia se tarde tanto tiempo en llevarlo a un reformatorio es otra cosa. Ya podrias seguir adelante.

Cuando llegamos al hospital…Intenté imaginar que él estaba solamente dormido.

No pude.

Un montón de aparatos ocupaban el lugar a los lados de su camilla. Su pelo pelirrojo resaltaba en la sala blanca y monótona, y su piel hacía juego con la pintura de las paredes.
Molly tomó su mano, le empezó a hablar y a llorar. Me fui de la sala para darle  más privacidad y casi choco con el médico de Luke.
Con un nudo en la garganta, le pregunté el diagnóstico.
- Él está… sabes que no sufre ¿no?. Pero… es como… si no quisiera despertar. Tal vez es el destino ¿crees en eso?- me preguntó
-No. El destino lo hacemos nosotros. Si creyera en eso… no dejaría a Luke aquí. Me refiero a que, sí, lo dejo en las manos del destino, pero sobre todo en las de él. Tal vez  también en las de dios, no lo sé.
-Dicen,  no hay que tenerle miedo a la muerte. Nunca se la encuentra. Si no esta, vos sos, si ella está, vos ya no sos.- me dijo.- De todas formas… ya te lo dije, aunque suene cruel que te lo diga… él no quiere despertar.- me dijo clavandome sus ojos celestes. Me había enojado con él pero no iva a matar al mensajero por traer una mala noticia como en la antigüedad. Él no era cruel, lo cruel era la verdad.

-No sé por qué no vino… no tenia nada que hacer, mañana es feriado. –murmuró Molly en el auto refiriendose a la ausencia de Austin, mientras me llevaba a casa.
-Si. Está adolorido, prefiere estar solo. Me parece que lo de los chicos fue el colmo para él y más todavía que haya pasado al instante en el que él estaba con ellos. Está confundido… Pero,¿ vos no los viste a los chicos a lo lejos cuando lo saludaste?
-¿Qué?- me preguntó confundida
-Él me dijo que estaba con los chicos, pero se demoró atendiendo una llamada y luego te encontró a vos y te saludó. Cuando siguió, los chicos ya no estaban.
Se hizo el silencio
-No entiendo. ¿Qué pasa?- le pregunté tan confundida como ella.

-Rose, yo ese dia me quede en casa- me dijo mirándome fijamente a mí en vez de a la carretera.

13 Marzo 2011

Dos días después, caminaba por el pasillo del colegio con la cabeza gacha. Iba como un perro con el rabo entre las patas. En realidad, yo no era la que tenia que tener verguenza de haber pasado por eso, sino los alumnos deberian tener verguenza de siquiera pensar esas cosas.
No, no leo mentes.
Pero los adolecentes dicen las cosas sin pensarlo, sin filtro, piensan en voz alta. No se dieron cuenta todavía que uno es dueño de lo que piensa y esclavo de lo que dice.
-Sus amigos robaron un kiosco el viernes. Su novio también.Unos lunáticos. Y bueno, dime con quien te juntas y te diré quien eres- dijo una porrista mientras pasaba.
-Y tu eres una inmadura, supongo que entonces todas ustedes lo son. Si, si son todas unas copias-le contesté, harta de las miradas y comentarios.
-Aaay! que mala,que depresión me causas, me voy a morir!. Bueno, no seria la única-me dijo con una sonrisita malvada-Ahora entiendo a Charlotte, ¿quién podría soportarte?. Yo tambien hubiera preferido la muerte.
-¡Y eso es lo que vas a tener!- le grité al tiempo que la empujaba. Una de sus amigas puso su pie en mi camino,por lo que tropezé y me caí al piso, contra los casilleros.La porrista, Ashley, me clavo el taco en la pierna.
-Tal vez tu también deberias elegir ese camino.-me dijo, y se alejo acompañada de sus perritos falderos con tacos, pollera y rimmel.
Dios,¿Cuándo se van a dar cuenta los chicos que eso no es belleza, sino maquillaje?.
Un chico se paró al lado mío.
-¿Estás bien?-me preguntó la voz desconocida.
-Si,gracias- le agradecí. Por lo menos habia una persona generosa  entre las 500 del instituro
-Ah,bien entonces, ¿te podrías correr?. Estás bloqueando mi casillero.
Error... ninguna persona generosa. Levanté la cabeza para ver a un chico corpulento riéndose de su "broma" con sus amigos.Me paré y comencé a insultarlos en mi cabeza, tan fuerte, que ni la mas fuerte canción de heavy metal hubiera tapado mis pensamientos.
Se esfuerzan por ser únicos y terminan siendo los únicos que me hacen vomitar. Yo prefiero ser una estrella igual a las demás en el espacio que el único agujero negro. Además, lo único que les importa son ellos mismos. Sus ojos deberían estar para dentro, si después de todo eso es lo único que quieren ver: ellos.Me acordé de la frase de Laurie Anderson: "Y había una vista hermosa pero nadie la podía ver, porque todos en la isla gritaban: ¡ Mírame! ¡ Mírame!
-Ei, ¿no ves que está mal? Tranquilízate.-escuché que le decía un chico al rugbier que me molestaba.

Era media cabeza mas alto que yo, con el pelo marrón alborotado. Sus ojos verdes fulminaban al rugbier que ahora se me hacia insignificante. Este último se fue por el pasillo con sus amigos riéndose de un chico que pasaba.
-¿Estás bien?- me preguntó.
-Si,Gracias por eso-le respondí.
-No hay problema-me dijo mientras me tendia una mano- Soy Damon Spratt.
-Rose-le tendí la mia y él la estrechó unos segundos de más
-¿Eres nuevo?-le pregunté.No lo habia visto antes y un chico así no pasa desapercibido.
-Si, bueno, estoy en la ciudad hace dos semanas. Mi madre ahora trabaja como policía aquí. Y, hablando de eso... escuché a esa rubia...

-Ashley
-Si, bueno, y creo que mi madre tiene el caso de tus amigos. Yo podría investigarte un poco de eso,qué sentencia planean para ellos, ya sabes. Y lo lamento.
- Yo también. Gracias,pero la ignorancia es felicidad.

- Bueno, eso era nada más pero... ¿estás en último año como yo?- me preguntó clavandome sus ojos verdes.
-Si, y... si quieres puedo prestarte mis carpetas. Tendrás que completar las tuyas, ya que vienes a mitad de año.
-No hay problema, no las necesito-me explicó riendo. Yo no entendía qué tenía de gracia-Le escribí una carta a los profesores. Tal vez como fui a otra escuela el semestre pasado esas carpetas me servirían.
-Mmm, no lo creo- le contesté.-Por lo menos con la señorita Pickley no, se molesta hasta cuando llegamos tarde.
-¿Tenemos clase con ella ahora?
-Si, biología.
-Entonces será mejor que nos apuremos, el timbre ha sonado hace un tiempo.
Estaba tan ensimismada con la conversación y sus ojos verdes que no me había dado cuenta que el pasillo ya estaba vacío. Empecé a caminar hacia el aula.
- Ah espera-me paró Damon al tiempo que sacaba de su mochila un block de hojas, se puso a escribir en una hoja ya rellena con letra cursiva que di por sentado era la carta que tenia el fin de convenser a los profesores de que no se ponga al dia con la tarea.-¿Srta. Pickley?-me preguntó.
No se iba a dar por vencido. - Si- le contesté con una media sonrisa mientras el escribia: A la prof. Pickley, en el dorso de la carta.
Cuando entramos al aula Pickley nos fulminó con la mirada. Yo me fui directamente a mi banco. Damon habló con ella y luego de que Pickley  dio un programa y un libro de biología leyó la carta que le dió.
Él se sentó atrás mío.
- No hay problema señor Spratt- dijo la profesora.
Me di vuelta, sorprendida.- ¿Cómo lo has hecho?- le cuestioné
-¿Qué puedo decir? Soy un escritor.
-¿Ah si?. Escríbeme algo.-le di un pedazo de hoja de mi carpeta, me di vuelta y a los cuarenta segundos Damon me pasó un papel amarillo, que no era el que le habia dado, sin que Pickley vea. Su mano era suave como la piel de un delfín.
Lo leí. Decía: 

Y de repente me acordé por primera vez en un tiempo de Nick.

Divisé a Austin, que me miraba confundido. Me preocupé por lo que podría pensar de vernos a mí y a Damon pasándonos papeles. Luego me dí cuenta que había una segunda frase escrita: Los ojos de los otros, nuestras prisiones, sus pensamientos nuestras jaulas.Y me di cuenta que yo estaba tan o más encerrada que mis amigos.

 

 

 

12 Marzo 2011

Primer Capítulo

12 mar 11

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-¿Hacer eso? ¿Te parece?- le dije llena de rabia. Se me hacia dificil estar enojada con él. En mi mente pasaban una y otra vez los momentos con él. Sabía en una parte de mí que él no era capas. Pero la otra parte de mi se preguntaba hasta que punto habria llegado la mentira. ¿Seria tambien falso su amor?
-¿No escuchaste lo que dije? No fui yo.- Me respondió Nick.
-Si no hubieras sido vos, no estarías acá- le dije señalando la diminuta y triste celda.
-Yo... no se lo que pasó,no lo pensé, no era yo.
-Los oficiales piensan que estabas borracho.
-No! no tomé nada, es imposible. Sólo estábamos caminando con los chicos hasta la parada de taxis, y... no se qué pasó después.
-Después,intentaron robar un kiosco.
-¿No me crees?- me preguntó, con sus ojos negros brillando. Por un momento, sólo por un instante, le creí.
-No. Es ver para creer y yo no vi nada que te demuestre inocente, todo lo contrario.
- Te equivocas, es creer para ver- me replicó. Estiro la mano por entre los barrotes hacia mí. -Por favor-suplicó.
-No puedo seguir saliendo con un ladrón, y menos si miente - le acusé
-No estoy mintiendo, puedes preguntarle a...
-Si, ¿a tus tres mejores amigos?. Dejame recordarte que ellos robaron con vos.
-Son tus mejores amigos tambien.- me respondió mi novio.
-Lo eran.
-¿Se necesita tanto para ser tu amigo y tan poco para dejar de serlo?. Preguntale a Austin qué vio él.
-¿Austin? No lo entiendo, ¿él estaba con ustedes?, pero si no está detenido.
- Él estaba con nosotros- me replicó. -Pero no cuando.. pasó lo del kiosco. No sé que paso! ¿ok? pero el estaba con nosotros llendo a tomar el taxi para ir a ver a Luke.
-Claro, iban a ver a nuestro amigo al hospital y se distrayeron robando un kiosco, deja de mentir.
-Está en coma, y es mi amigo, ¿desde cuando dudas de mi así? ¿Desde cuando no me crees?
-¿Desde cuando robas?- le grité.
Estabamos uno sobre el otro, separados por los barrotes de su celda.
Nick reparó en mis ojos,en mis lágrimas, por lo tanto en mi dolor..-Te amo- me dijo con la voz entrecortada.
Lejos de responderle, me fui corriendo de alli. Eran demasiadas sensaciones juntas. Una cosa es una gota de agua,y otra cosa es una gota de agua cuando el vaso está rebalsando.
¿Por qué rebalsando? Por que estaba sola. Pensaba: la cima es un lugar solitario, vinimos solos y nos vamos solos, pero no podia creer esas palabras. Yo siempre necesité de alguien y cuando más la necesitaba, mi mejor amiga, Charlotte, habia muerto hace una semana.
Se habia suicidado.
Como la encontraron en patio exterior del colegio en esas condiciones, algunos alumnos se cambiaron de colegio despues de presenciar eso, como si pudiera eso cambiar tambien lo que vieron. y a eso hay que agregar a mi amigo, Luke, internado, en coma, luego de un accidente automovilístico.
Mi novio, como tenia todavia diecisiete años seguramente en camino a un reformatorio
Mis tres mejores amigos: Jacob, Paul y Mark, ya mayores de edad a prisión por robo a mano armada. Y yo: perdida.
Y el mundo...
El mundo parecía terminarse, parecía el final de una historia, pero era solo el principio.

Sobre No lloro, escribo.

Asi que ahora Rose se encuentra en una situacion muy extraña. Una serie de eventos desafortunados atentan contra ella y sus amigos. ¿Fue su amiga realmente capas de suicidarse? ¿Fueron su novio y sus mejores amigos capaces de robar? Y sobre todo, ¿Es ella capas de resolver el misterio? Rose cree que algo no es normal. Cuanto menos sabes mas crees.

Fotos

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